4.726 árboles nativos ya están empezando a Limpiar Nuestra Huella

 

En El Tesoro nos dimos a la tarea de medir cuántas toneladas de gases de efecto invernadero emitimos a la atmósfera cada año, ya sea de manera directa o indirecta, por la energía que consumimos, por los desechos que causamos, por la el transporte a gasolina que utilizamos, entre otros factores.  Es lo que se llama huella de carbono; y  en 2017 la medición nos indicó que habíamos emitido  casi 1,900 toneladas de C02.

 

Y decidimos compensar esta huella…

Sembrando la cantidad necesaria de árboles para que absorban esa cantidad de CO2. El estudio indicó que era necesario sembrar 2,495 árboles para compensar estas emisiones.  Además pensamos en vincular a nuestros clientes con esta tarea, y con ellos logramos casi duplicar esta meta y por lo que ya están creciendo en las cuencas de Río Grande y La Fe.

La historia comenzó con Limpiemos Nuestra Huella,

un evento que realizamos en septiembre para invitar a nuestros clientes a sensibilizarse con nuestras convicciones ambientales. Les propusimos que por cada árbol que donaran, nosotros donaríamos dos más, de manera para cumplir la meta, esperábamos que ellos donaran unos 830 árboles y nosotros los restantes. Pero las expectativas se superaron: las donaciones de los clientes fueron de 1,042  y por razones de economías en la compra de los árboles, se pudieron comprar en total 4.726, casi el doble de la meta inicial.

 

Y entonces nos dedicamos a sembrarlos,

y a cuidarlos para que realmente cumplan su función. Para ello nos habíamos aliado con la Corporación Cuenca Verde, una entidad experta en reforestación y que cuida las cuencas que abastecen de agua a Medellín. Hicimos en octubre  una siembra experiencial de 100 árboles, con algunos clientes que quisieron asistir, en una vereda de Santa Elena.

 

Y luego la Corporación Cuenca Verde emprendió la tarea en grande.

Entre noviembre y diciembre sembraron 4.377 árboles en San Pedro, en la cuenca de Río Grande y otros 143 en la Ceja, en cuenca de La Fé. Todos árboles son especies nativas, como Roble de Tierra Fría, Barcino, Amarrabollo, Pino Romerón, Arrayán y más de 25 otras especies. Son arbolitos de  60 centímetros de altura que les da ya resistencia.  Además, la siembra incluyó fertilizar el terreno, agregarle sustancias que retienen humedad para prevenir los efectos del verano y fertilizarlos después de la siembra.

 

Y ahí están los 4.726 arbolitos, creciendo y comenzando un trabajo de limpieza del aire que durará años.
Tantos, que lo verán nuestros hijos y nietos.